Quienes suscribimos este manifiesto, desde Cataluña, queremos trasladar a los ceutíes un mensaje claro de solidaridad y cercanía.
Ante los graves acontecimientos vividos en Ceuta, sentimos que no podemos permanecer indiferentes. Lo que sucede en Ceuta concierne a todos los españoles y, por lo tanto, también a los catalanes.
Desde Cataluña afirmamos que España es nuestra casa común, una nación de ciudadanos libres e iguales en derechos y obligaciones.
Cataluña y Ceuta están separadas por kilómetros, pero unidas por algo mucho más profundo: la pertenencia a España y la voluntad de construir juntos un futuro de libertad, seguridad y convivencia.
1. Desde Cataluña decimos con claridad: Ceuta no está sola.
Los problemas de los ceutíes son los de todos los españoles.
Su seguridad es nuestra seguridad y la defensa de su tranquilidad nos incumbe a todos.
Cuando una parte de España necesita el apoyo de las demás, tenemos el deber de estar a su lado.
2. Cataluña y Ceuta son imprescindibles para entender España.
España no sería España sin Cataluña. España tampoco sería España sin Ceuta. Somos territorios con historias y características propias, pero compartimos una misma nación y ciudadanía. Esa pluralidad no debe separarnos, sino recordarnos todo aquello que compartimos.
3. Defendemos la igualdad de todos los españoles.
Desde Cataluña reivindicamos un principio elemental: todos los españoles deben recibir la misma protección de sus instituciones, vivan donde vivan. Un ciudadano de Ceuta tiene exactamente los mismos derechos que uno de Barcelona, Tarragona, Lleida o Girona.
4. Lo que afecta a Ceuta afecta al conjunto de España.
La soberanía y la integridad territorial no pertenecen exclusivamente a quienes viven en un determinado territorio: son patrimonio de todos los españoles. Por eso, cualquier amenaza contra Ceuta debe preocupar también en Cataluña y en el resto de España.
5. Cataluña y Ceuta conocen la importancia de proteger las fronteras de España.
Nuestra situación geográfica nos recuerda que las fronteras terrestres y marítimas forman parte de la realidad cotidiana de España. Su protección efectiva es una responsabilidad esencial del Estado y resulta imprescindible para preservar la seguridad, la convivencia y el cumplimiento de la ley.
6. Solidaridad, humanidad y firmeza no son conceptos incompatibles.
Defender unas fronteras seguras y una inmigración legal y ordenada no significa rechazar a ninguna persona por su origen, raza o religión. Significa defender unas reglas comunes que deben cumplirse y aplicarse respetando los derechos fundamentales.
7. Rechazamos que la defensa de nuestras fronteras pueda identificarse automáticamente con el racismo.
La defensa de la soberanía, la integridad territorial y el cumplimiento de la ley es compatible con el respeto absoluto a la dignidad de todas las personas. Frente a cualquier actuación que amenace la soberanía española, el Estado tiene el deber de responder con firmeza y dentro de la legalidad.
8. Desde Cataluña queremos que Ceuta recupere plenamente la normalidad.
Queremos que los ceutíes puedan trabajar, estudiar, abrir sus negocios, caminar por sus calles y desarrollar su vida cotidiana con la misma tranquilidad que reclamamos para nuestras familias en Cataluña. La normalidad debe volver a Ceuta sin demora y su futuro innegociable como ciudad española debe quedar garantizado ante toda la Nación y frente al Reino de Marruecos que debe abandonar toda tentación de apropiarse de la Ciudad Autónoma.
9. Desde Cataluña tendemos nuestra mano a Ceuta.
Hoy 12 de octubre, Día de la Hispanidad, queremos que nuestra voz llegue al otro lado del Mediterráneo: ceutíes, no estáis solos. Cataluña y Ceuta hoy se abrazan como lo hace toda la hispanidad.
Nuestra historia común, nuestra lengua y nuestra cultura no son pasado, son la base de un futuro brillante.
10. Desde Cataluña, nuestra solidaridad y abrazo fraternal con Ceuta y con todos los caballas.
Porque sin Cataluña España no sería España y sin Ceuta, tampoco.
Viva la Hispanidad, viva el 12 de octubre, Viva Ceuta, Viva Cataluña, Viva el Rey y Viva España.